El bosque es un ser vivo que se transforma con el paso de las estaciones. A lo largo de 12 meses la vegetación nace, crece y se seca, y los animales que pasan toda su vida en su interior, o que entran sólo de vez en cuando también cambian a lo largo del año. Unos nacen y otros mueren, pero la vida continúa y se renueva.

Durante un año coloqué una cámara de fototrampeo en un rincón de un bosque costero, cerca de un pequeño arroyo poco antes de su desembocadura en el Cantábrico. Escondida y alejada de caminos transitados por personas, registró todo lo que pasó ante ella. En total diez especies de mamíferos y seis de aves, algunas pasaron casi a diario, otras sólo una vez. En ese pequeño rincón del bosque los vi crecer y emparejarse y también aparecieron algunos ejemplares «raros», como una gineta melánica o un mirlo con leucismo parcial.

En este vídeo está condensado ese año en poco más de seis minutos, seleccionado unas pocas de las cientos de secuencias grabadas. Espero que os guste.

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